Naciones Unidas

Hacer felices a las ciudades junto con las Naciones Unidas

Las ciudades no deben centrarse en la tecnología, sino en la felicidad

¿En qué piensa cuando escucha el término “smart city” (ciudad inteligente)? ¿En la tecnología para los ciudadanos? ¿En una ciudad sostenible? Es muy posible. Para nosotros, una ciudad sólo es realmente inteligente si miramos mucho más allá de las nociones como la tecnología y sostenibilidad. Resulta que una ciudad debe ser capaz de ofrecerlo todo para hacer felices a sus ciudadanos. Pero ¿qué afecta a esa felicidad? ¿Y cómo se convierte una ciudad en una exitosa ciudad inteligente? En colaboración con Naciones Unidas y ochenta representantes de distintos países Six Fingers abordó esta cuestión en Barcelona. Allí descubrimos que cada ciudad necesita algo diferente para mejorar la felicidad de sus ciudadanos.

Los resultados

Problemas claramente identificados

Entusiasmo en un grupo grande

Cambios de mentalidad

Six Fingers aportó valiosos conocimientos y dinámica al debate sobre las ciudades que mantenemos en todo el mundo.

El equipo de Six Fingers se centró en las primeras etapas de la metodología del diseño, identificando de forma empática los problemas clave en las ciudades. Resultó muy fructífero que hubiera un reto continuo de no abrazar soluciones superficiales antes de que el problema se entendiera plenamente. Los talleres fueron muy bien recibidos. Los participantes se involucraron muy activamente en el proceso de análisis de las ciudades en las que viven, de Lima a Viena. El debate estuvo animado, incluso mucho después de las sesiones. Six Fingers aportó valiosos conocimientos y dinámica al debate sobre las ciudades que mantenemos en todo el mundo.

Rosa Suriñach, Coordinadora, Asociaciones, Promoción y Divulgación del Programa de Resiliencia Urbana, ONU
Más sobre esta cita.

Semana de la Resiliencia en Barcelona: juntos en busca de la resiliencia

En Six Fingers estamos locos por Barcelona: resulta que la ciudad es pionera en el ámbito del diseño social. Por lo tanto, no es de extrañar que las Naciones Unidas hubieran elegido a Barcelona como sede de su Semana de la Resistencia. En este encuentro, el concepto de la resiliencia fue el eje: ¿cómo podemos hacer que las ciudades y las personas sean más resilientes, de modo que puedan tomar medidas por sí mismas para luchar por la felicidad? Junto con ochenta responsables políticos, que fueron trasladados específicamente a Barcelona por las Naciones Unidas, estuvimos examinando esta cuestión. Para ello, primero tuvimos que investigar qué es lo que hace feliz a la gente en una ciudad. En definitiva: cómo una ciudad puede ser realmente inteligente. Porque la felicidad en la vida es lo más importante. Tanto para los ciudadanos como la propia ciudad: si una ciudad tiene vecinos felices, mejor podrá competir con otras ciudades.

Six Fingers España organizó talleres prácticos que ofrecieron un enfoque original para construir ciudades inteligentes y resistentes. Rob Adams y Boyd Cohen introdujeron su idea de aplicar el Design Thinking a la creación de ciudades inteligentes, a través de su hexágono Happy Citizen Design (www.happycitizendesign.com). Los diversos participantes internacionales trabajaron en equipo para aplicar las ideas del hexágono. Siempre desde la perspectiva de los ciudadanos para mirar de forma diferente a los retos a los que se enfrentan los habitantes de las ciudades de todo el mundo, como la movilidad, la creación de más espacios verdes y la vivienda.

Design Thinking con el foco en los problemas del ciudadano

Six Fingers desarrolló el Happy Citizen Hexagon (hexágono del ciudadano feliz) para aplicar una nueva y vanguardista forma de Design Thinking a las ciudades. En este hexágono se encuentran los factores que determinan la felicidad en una ciudad. Junto con los responsables políticos invitados, investigamos qué experimentos podríamos iniciar por ciudad para abordar los problemas. Al fin y al cabo, cada ciudad es diferente. En Lima, por ejemplo, el factor de seguridad pública es un problema mayor que en La Haya, donde el tráfico es una espina clavada en el corazón de muchos vecinos.

Gracias al hexágono, pudimos investigar los diferentes temas que afectan a las ciudades. Ahora se pueden iniciar proyectos específicos para aumentar la felicidad y reducir la mala suerte. La Semana de la Resiliencia y nuestro encuentro nos enseñaron que los responsables políticos y los arquitectos de ciudades no parten lo suficiente de los problemas de la gente en una ciudad. Por ello, en Six Fingers queremos divulgar esta nueva forma de Design Thinking. Las ciudades no deberían proponer soluciones desde la perspectiva de los responsables políticos, sino desde la perspectiva de los ciudadanos. Al fin y al cabo, son ellos los que tienen que encontrar su felicidad allí. Puede parecer obvio, pero a menudo se olvida y las ciudades no saben cómo realmente desarrollarse desde la perspectiva de la gente.

Saber más sobre Happy Citizen Design?